Daños por viento en placas solares: qué hacer y cómo repararlo bien | EnchufeSolar Daños por viento en placas solares: pasos y reparación

Daños por viento en placas solares: qué hacer y cómo repararlo bien

¿Daños por viento en la placas Solares?

¿Daños por viento en la placas Solares?

Daños por viento en placas solares puede sonar a “mala suerte”, pero cuando pasa hay que actuar rápido y con orden.
Un temporal fuerte puede arrancar paneles, dañar la estructura de la cubierta y dejar riesgos eléctricos y de caída de objetos. Aquí tienes un protocolo claro para minimizar peligros, acelerar la gestión con el seguro y asegurar una reparación correcta.

Primero: seguridad y control del riesgo (antes de tocar nada)


Lo más importante tras un temporal es evitar un segundo incidente. Un panel suelto o una chapa levantada puede salir volando de nuevo y causar daños a personas, coches o edificios cercanos.

Asegura la zona desde el suelo. Restringe el acceso, señaliza y mantén a personas y mascotas alejadas del perímetro. Si hay riesgo real para terceros (placas colgando, piezas a punto de caer, cables expuestos), pide ayuda: en situaciones así puede ser recomendable avisar a emergencias/bomberos y notificar al seguro desde el primer momento.

No te subas al tejado para “arreglarlo rápido”. En cubiertas mojadas o dañadas el riesgo de caída es alto, y además puede haber partes con tensión eléctrica aunque el inversor esté apagado (los paneles generan electricidad con la luz).

Paso 1: documenta el estado y avisa cuanto antes


Antes de mover nada (salvo que haya una urgencia de seguridad), deja constancia.

Haz fotos y vídeos desde un lugar seguro, incluyendo planos generales y detalles de placas desplazadas, piezas sueltas, tejas levantadas, anclajes deformados, cables visibles, grietas o golpes en fachada/canalones. Si puedes, anota fecha, hora y condiciones del temporal.

Comunica el siniestro al seguro cuanto antes y conserva toda la información que te pidan: número de póliza, ubicación, descripción de daños y material audiovisual. Si tienes mantenimiento o instalación con una empresa, avísales también para coordinar una inspección.

Paso 2: peritación técnica de los daños (no solo “panel roto”)


Una instalación fotovoltaica en cubierta es un conjunto. Tras viento fuerte, conviene evaluar el alcance completo.

Hay que revisar cubierta y estructura, porque no basta con recolocar módulos: conviene comprobar si la cubierta ha perdido impermeabilidad (posibles filtraciones) y si los puntos de anclaje han afectado a la estructura (correas, vigas, forjado, etc.).

También toca revisar la estructura fotovoltaica: deformaciones, tornillería, aprietes, carriles, grapas, lastrados (si procede) y cualquier pieza que haya trabajado “a tracción” por el viento.

Y no te olvides de la parte eléctrica: cableado, conectores, cajas, protecciones y posible entrada de agua. Ojo con microfisuras en módulos: a veces no se ven, pero afectan al rendimiento y pueden generar puntos calientes (hotspots), que son zonas que se calientan más de la cuenta por un fallo interno.

Si necesitas un marco técnico para entender por qué el viento puede ser tan crítico en cubiertas, el CTE contempla la “acción del viento” como carga a considerar en diseño estructural. Puedes ampliar detalles en CTE DB-SE-AE (Acciones en la edificación) – Acción del viento

Paso 3: presupuesto de reparación y gestión con el seguro


Con la evaluación técnica, solicita un presupuesto desglosado que no se limite a “cambiar paneles”. Lo ideal es que incluya revisión y reparación de cubierta (incluida impermeabilización si ha habido filtraciones), sustitución de estructura y herrajes dañados, revisión eléctrica completa, pruebas de seguridad y puesta en marcha.

En la parte de seguro, lo habitual es esperar la aceptación de la aseguradora antes de ejecutar trabajos, salvo urgencias justificadas (por ejemplo, retirada de elementos con riesgo de caída). Guarda justificantes, fotos y reportes de cualquier actuación urgente.

Si quieres, en EnchufeSolar te ayudamos con el presupuesto de reparación y te asesoramos sobre cómo actuar frente al seguro para que no se te escape nada importante. Pídenoslo sin compromiso.

Si no estás conforme con la peritación del seguro, existe la opción de solicitar una peritación propia independiente para contrastar el alcance y la valoración.

Paso 4: reparación con garantías y puesta en marcha segura

 


Reparar bien no es “volver a dejarlo como estaba” si lo que estaba no resistió. Tras un episodio de viento, la reparación debería terminar con una instalación mecánicamente estable, con estructura adecuada, anclajes correctos para tu tipo de cubierta y aprietes verificados.

A nivel eléctrico, la instalación debe quedar segura, con protecciones revisadas y pruebas de funcionamiento. En España, la seguridad eléctrica en baja tensión se encuadra en el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT). Puedes consultar el texto oficial en BOE – Real Decreto 842/2002 (Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión)

Cierra el trabajo con documentación: reporte de intervención, materiales sustituidos, garantías y comprobaciones realizadas. Esto te ayuda tanto para el seguro como para el seguimiento futuro.

¿Hay que “rehacer papeles” si cambias componentes?

 


Depende de lo que se modifique. No es lo mismo sustituir un módulo equivalente que cambiar potencia, inversor, esquema de protecciones o modalidad de autoconsumo. Si la reparación implica cambios relevantes, conviene revisar los trámites aplicables a autoconsumo para evitar problemas posteriores con legalización o compensación de excedentes.

Para orientarte sobre el marco general del autoconsumo en España, tienes una referencia clara en el Real Decreto 244/2019. Puedes ampliar en BOE – Real Decreto 244/2019 (Autoconsumo de energía eléctrica).

Cómo reducir el riesgo para el próximo temporal (sin promesas mágicas)

 


No existe el “riesgo cero”, pero sí buenas prácticas que suelen marcar la diferencia.

La sujeción debe estar bien planteada para tu cubierta concreta. Cada tejado (teja, chapa, panel sándwich, cubierta plana) necesita una solución específica, y el detalle del anclaje importa tanto como el panel.

Evita “parches” en anclajes. Si el viento ya deformó carriles o grapas, es fácil que el problema se repita. Sustituye lo que haya trabajado fuera de tolerancia.

Programa revisiones periódicas. Aunque la fotovoltaica requiere poco mantenimiento, una revisión anual de seguridad eléctrica y un chequeo visual de estructura y aprietes ayuda a detectar holguras, corrosión o daños por dilataciones. IDAE recoge recomendaciones de mantenimiento y comprobaciones de seguridad en sus guías. Puedes ampliar en IDAE – Guías de autoconsumo (mantenimiento y seguridad)

Ten en cuenta el entorno. Cornisas, chimeneas, petos y cambios de altura generan turbulencias locales (rachas “peores” en zonas concretas del tejado). Si tu instalación está en un borde o en un punto expuesto, merece especial atención en el replanteo de anclajes.

Conclusión

Tras un temporal, la prioridad con una instalación en cubierta es clara: seguridad primero, peritación completa después, y reparación con garantías al final.

Los daños por viento en placas solares rara vez se resuelven solo cambiando módulos; lo correcto es revisar cubierta, estructura y parte eléctrica, y dejar constancia documental para el seguro y para tu tranquilidad.

ACLARACIONES Y FUENTES

La gestión con aseguradoras, plazos y coberturas puede variar según póliza, tipo de daño y circunstancias del siniestro. La referencia a normativa (CTE/REBT/autoconsumo) es orientativa: ante cambios relevantes en la instalación, conviene verificar los trámites aplicables en tu comunidad autónoma y con tu distribuidora/comercializadora.

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